Inicio › Blog › Comercial

Comercial

Retención de clientes: cómo bajar el churn antes de que se vayan

La mayoría de los clientes no se va de un portazo. Se va de a poco, y sin avisar.

Casi todas las empresas reaccionan cuando el cliente pide irse. Pero a esa altura ya decidió: estás negociando con alguien que ya tiene un pie afuera.

A la velocidad con que se te van los clientes se le llama churn (o tasa de fuga). Y lo importante no es solo medirlo, sino adelantarse, porque las señales llegan antes de la baja: el cliente compra un poco menos, se salta un mes, se demora en contestar. Son avisos tempranos — si alguien los está mirando.

Acá hay un número que casi nadie calcula y que cambia la conversación: cuánto cuesta traer un cliente nuevo comparado con lo que cuesta cuidar al que ya tienes. Casi siempre, retener sale mucho más barato que reemplazar.

Para esto existen modelos simples o complejos para tener advertencias, lo peor es no tener nada y sólo tener un plan de acción o contención en el momento en que el cliente avisa que se va, porque ahí queda menos por hacer: precio, renegociar contratos, intentar construir una relación en donde de a poco se fue perdiendo la confianza.

¿Sabes qué clientes empezaron a alejarse este mes, o te vas a enterar cuando pidan la baja?

¿Te pasa esto en tu empresa?

En zas-lab lo resolvemos con método y medimos el resultado en dinero. Parte con un diagnóstico gratuito de 30 minutos.

← Campañas digitales: del CPL y el CAC al margen realCapacity en servicio al cliente: dotación sin filas ni ociosidad →

Sigue leyendo